sábado, junio 30, 2007

A los que les gustó que se rieran del Papa...

Acá tienen de su propia medicina... (Captura de la serie "Nada que ver", Sony Entertainment Television, Programa emitido el 26 de Junio de 2007, 22:00 GMT-4)





 

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sábado, junio 23, 2007

Por qué nos pasan por encima

Muchas veces me he preguntado qué tienen los rojos que no tenemos nosotros. Por qué ellos, siendo históricamente menos de un 5%, siempre han conseguido lo que quieren, y siempre han sido los que dominan la llamada “agenda”. La pregunta me la hice cuando vi a las viejujas con las fotos colgando y un par de diputaduchos pidiendo las penas del infierno para los jefes de las organizaciones de militares retirados, cuyo grave delito había sido guardar simpatía –y expresarla- por la causa, justa, del General Iturriaga.

Se las han ingeniado para reducir a la mínima expresión al grupo supuestamente más fuerte de una sociedad: las Fuerzas Armadas.

Se las han ingeniado para dominar la prensa y la televisión: basta que se paren 10 viejas con la foto y tendrán automáticamente a su disposición por lo menos 5 o 10 minutos en cada noticiario y por lo menos un par de primeras planas en diarios importantes.

Se las han ingeniado para dominar la agenda –y lo que es peor, el discurso- de los políticos: -“Pobre gente, ha sufrido mucho…”.

Y finalmente se las han ingeniado para introducir entre nosotros, los mortales comunes y corrientes, la sensación de derrota: “Qué sacamos, ellos tienen la prensa, el gobierno y la plata, no hay nada que podamos hacer”, es una expresión que últimamente me va faltando poco para escuchársela a la almohada, a mí almohada.

Y el problema no es precisamente ese, el problema es que no hay nada que podamos hacer mientras no queramos hacerlo. Algunos por dejación, otros por flojera, otros por miedo, los más, por las tres cosas juntas; el asunto es que no queremos dar la pelea. Nos aterra la idea del profesor rojo que nos va a chantar el uno, del cliente que se va a espantar, del contrato que no vamos a conseguir, del “jefecito” que nos va a mirar feo o del amigote del partido que no nos va a dar la pasada para la candidatura a Concejal…

-“Es que tú no entiendes, el día de mañana cuando me vaya a conseguir pega no me van a dar…”

-“Es que tengo un cliente medio rojo que me puede quitar los casos, tú comprenderás, tengo que comer…”

-“Es que estoy tramitando un permiso, y tú sabes, no me puedo enemistar con el Jefe del Departamento equis…”

-“Es que tengo prueba el lunes, el profe es medio rojo…”

Y otros lloriqueos de maricueca por el estilo.

Y nadie piensa que si no fuera por quienes hoy están sufriendo los rigores de la venganza, ninguno de nosotros tendría ni pega, ni clientes ni negocio por el cual tener que pedir un permiso ni examen que rendir… desde luego, sería muy poco probable que estuvieramos escribiendo o leyendo estos blogs

Y nadie piensa que los rojos, las viejujas de las fotos colgando, a puro pulso, frente a un gobierno casi omnipotente, que, por lo menos en sus inicios, controlaba la información y tenía todos los medios coercitivos a su alcance, y lo más importante, la gran mayoría de la opinión pública a favor, lograron, de a poco, llegar a imponer su postura, equivocada por cierto, a todo un país que hoy les tiene compasión y que les da la razón. No le temieron ni al profesor, ni a la autoridad, ni a perder una pega –cosa que efectivamente les ocurrió- ni a perder clientes. Simplemente fueron perseverantes y consiguieron lo que quisieron, a tal punto, que hoy tienen a más de medio centenar de uniformados –inocentes- procesados o encarcelados, a las Fuerzas Armadas a sus pies, a los políticos de rodillas y al resto, todos nosotros, calladitos como pollo. Y desde luego, a todos y cada uno de los suyos disciplinadamente contribuyendo a su inmunda causa. Y todos siguieron comiendo y trabajando, aunque se ayudaran entre ellos.

Nosotros, unos poquitos blogs, unos cuantos grupitos compuestos por diez o quince gatos y una que otra vieja loca cada uno y un montón de buenas iniciativas en el tarro de la basura… echadas ahí por nosotros mismos. Sin contar las aserruchadas de piso, deporte para el que somos campeones.

Me cuesta creer que seamos mal agradecidos a tal extremo que estemos dejando botados a su suerte a quienes nos han dado absolutamente todo lo que tenemos hoy, la prosperidad, la tranquilidad, los medios para surgir. Sí, a los mismos que hoy están privados de poder disfrutar de sus nietos, y que lo están justamente por habernos dado a nosotros la oportunidad de tenerlos y de criarlos en un país grande y libre.

No vaya a ser que mañana sea demasiado tarde para arrepentirse, cuando nos hayan pasado la aplanadora por encima y sin ninguna contemplación.

No quiero ni pensar lo que va a pasar el día que Dios nos pida cuentas, no por lo que hicimos, sino por lo que no hicimos… con el agravante que sí podíamos hacerlo. A cada uno de nosotros, Él nos dio los dones suficientes… y no supimos -y lo que es más grave-, no quisimos usarlos.

 

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jueves, junio 21, 2007

Carta a los hijos de los hombres que salvaron la Patria

"Cada noche cuando veo las estrellas pienso que mi padre no las puede ver, al estar recluido en la cárcel y por haber cumplido su deber. Un deber que hoy ha sido abandonado por jueces corruptos que están fuera de la ley, por un pueblo mal agradecido, por organizaciones políticas que viven del odio, por gobiernos que no mantienen la paz y por algunos mandos de las instituciones armadas que no la han impuesto.

"Cada noche cuando me acuesto pienso cómo estará él, si lo tratarán bien, qué pensará antes de dormir, tendrá en su corazón una llama de esperanza y fe, si al día siguiente tendrá un momento de alegría; si se sentirá tan solo a sus casi 80 años. Si habrá paz en su vida.

"Estos pensamientos comenzaron en mí cuando tenía 16 años de edad, en 1979 el día que me entregaron el Espadín en la Escuela Militar de manos de mi madre, no de mi padre, quien ya estaba detenido por los jueces y se vislumbraba el comienzo de la traición de varios, y en pleno Gobierno Militar. Fue el inicio de lo que vivimos hoy día. Todo ese año casi no lo vi. Y lo recordaba en las frías noches de las cuadras de mi querido Instituto, así como en las campañas de Peldehue y en el desierto del norte de Chile, en mi carpa con mi fusil, mi bayoneta y el corvo junto a las cartas que le escribía y las que de él también recibía.

"Pero también me hacían pensar que aquel desierto era el fruto del sacrificio de soldados y marinos que con sus vidas lo habían conquistado en la Guerra del Pacífico en 1879 y que por mis venas corría la sangre de uno de aquellos que combatió en esa guerra contra el enemigo externo de entonces; ese hombre era mi bisabuelo paterno, abuelo de mi padre y con nuestro mismo nombre. Y también le tocaría combatir en la Guerra Civil de 1891 contra el enemigo interno siendo herido en batalla y moriría pobre y abandonado por el nuevo Ejército; sólo cuarenta años más tarde mi bisabuela sería homenajeada por el gobierno con una Pensión de Guerra a la "viuda del soldado Manuel Contreras Canelo quien hizo la Guerra contra Perú i Bolivia" (textual del Decreto Presidencial). Y pensaba ¿se estaría repitiendo la historia? ¿El sacrificio de mi padre y de tantos otros valdría la pena?

"Hoy ya tengo casi 45 años y he visto a mi padre preso incontables veces y ahora al final de sus días nuevamente en la cárcel. Toda esta vida me he preguntado todo lo que ocurre a mí alrededor hasta encontrar la razón de las situaciones y cosas que me ha tocado vivir. Fui militar porque siempre he sentido en mi alma la fuerza de un soldado; estudie leyes porque quise comprenderlas, no para ser abogado y obtener medios materiales sino por amor a la justicia; volví al Ejército en los años '80 luego que nuestra casa y oficina fueran atacadas por el terrorismo, lo que me llevó a enfrentar al grupo terrorista del Partido Comunista mal denominado "Frente Patriótico Manuel Rodríguez" desde la Fiscalía Militar y ahí en un interrogatorio a un miembro de este grupo comprendí que sí había valido la pena el sacrificio de mi padre, de vuestros padres y del mío propio, cuando este sujeto me dijo "nos derrotaron en todos los frentes, pero en el que no pudimos hacer nada fueron las "casas de Pinochet". Al preguntarle qué significaba esto último me dijo: "Pinochet le regaló casas a todos los pobres de Chile con lo que nos quitó a los hombres y mujeres que tenían que conformar el Ejército Guerrillero que nuevamente estábamos armando; nadie quiso pelear luego de tener casa y trabajo".

"Al oír esas palabras comprendí que la labor de mi padre y la mía estaba en lo correcto más allá del deber: se había cambiado la mentalidad del chileno que ya empezaba a surgir con un nuevo modelo económico una vez que se había derrotado al terrorismo en combate.

"Pero hoy nuevamente me cuestiono... ¿Valió la pena? Cuánto he perdido... Mis padres separados, mi padre en la cárcel, yo sin trabajo ni poder titularme aún, completamente solo, sin pareja, no me he casado ni tengo hijos, sin posibilidad de tener médicos ni jubilación, viviendo de la ayuda de mis padres y mis hermanas... Y de buenos amigos que han estado junto a mí cuando la situación lo ha ameritado.

"Creo que sí valió la pena. Creo absolutamente que sí hemos triunfado pese a los costos personales y ¿por qué? Porque no veo a mi padre derrotado sino que luchando y a un país, pese a estos gobiernos, que sigue creciendo y porque yo he cambiado. Aprendí a amar la vida nuevamente, aprendí a querer la naturaleza, sobre todo los animales; aprendí a disfrutar del silencio de la lluvia, del olor a café por las mañanas, del fuego y calor de una estufa, de la compañía de mis perros, de los buenos amigos... Aprendí a perdonar y pedir perdón.

"He enfrentado la muerte un par de veces y la llegué sentir en mi piel... Y es fría. Pero también aprendí que no es mala. La maldad está en los hombres. Aprendí que hay otra vida y que es mejor que esta y que llegaremos a ella en la medida que vivamos en la Bondad, en la Verdad y en la Belleza de las cosas. Pero también que luchemos contra la mentira, contra la maldad y la fealdad que quieran imponernos. He vuelto a tener fe, pero jamás dejé de creer en Dios. Él nos dio este cuerpo, esta vida y esta Patria para que la vivamos correctamente y con los valores y virtudes que nos encomendó. Y eso hicieron nuestros padres: lucharon para reestablecer esos valores y principios de convivencia nacional, limpiando a Chile del terrorismo. Y yo también contribuí con mi grano de arena; uno de mis mayores orgullos.

"Y también aprendí a tener humor frente a la adversidad. Y ustedes deben aprenderlo también para llevárselo a vuestros padres.

"En la guerra de Vietnam los comunistas tenían una cárcel para prisioneros norteamericanos y estos la apodaron "Hanoi Hilton" (por lo famosos hoteles de entonces) y ésta era un lugar de mucha crueldad. Un piloto de la Marina estadounidense que estuvo siete años ahí, le quebraron todos los huesos del cuerpo, uno por uno; pero él decía "no me podrán quebrar el alma". Sobrevivió para contar su experiencia y relataba que había alimentado a la esperanza que había esperanza.

"Una patrulla de comandos del SAS británico en la Guerra del Golfo de 1991 fue tomada prisioneros por los iraquíes luego que les causaran más de 200 bajas y fueron sometidos a terribles torturas, pero entre ellos se decían "al menos no pueden dejarnos embarazados". Y sobrevivieron para contar su experiencia.

"Cada vez que voy a ver a mi padre a la cárcel le llevo amor, alegría, esperanza, fe. También realidad. Lo abrazo, le doy un beso y con mi presencia intento darle fortaleza al mostrarme yo fuerte y apoyarlo siempre.

"Ustedes deben hacer lo mismo para que ellos, que nos dieron la libertad y el progreso de esta Patria, sientan que valió la pena su sacrificio y el deber bien cumplido. Y seguir luchando por la justicia y sus libertades. Ya llegará el día que la historia los tendrá en el pedestal que se han merecido. Pero debemos seguir luchando. La acción es nuestra, el resultado es de Dios. Tengan fe que vuestros padres saldrán libres y se les hará justicia, pero con vuestra lucha.

"Tomando las palabras del brillante, valiente y sencillo General Manuel Baquedano en su Proclama al Ejército antes de las sangrientas y victoriosas batallas de Chorrillos y Miraflores en la Guerra del Pacífico, les digo:

"¡Adelante!
"¡Ustedes son hijos de los vencedores!
"¡Adelante!"


Manuel Contreras Valdebenito

 

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domingo, junio 17, 2007

Basura y calzonudos

Frente a las declaraciones que formuló el Comandante en Jefe del Ejército, General Óscar Izurieta, ante la acción tomada por el General Raúl Iturriaga en relación con su injusta condena, se han producido una serie de reacciones, tanto públicas como privadas. Una de ellas, medio en broma, aunque con un trasfondo muy serio, fue la "distinción Gran Calzonudo 4 Estrellas, en Grado de Arrastrado Experto en Mimetismo Ideológico", otorgada por don Roberto Finat D., y que llegó a mis manos a través de un correo electrónico cuyo asunto era “Calzonudo”, título puesto por el mismo don Roberto.



Quiero expresar acá que comparto plenamente tanto el asunto como el contenido de dicho correo.

Éste le llegó también a mi amigo Manuel Contreras V., quien lo reenvió a su lista de contactos, entre quienes se encuentra el General Eduardo Aldunate (quien está en servicio activo y fue ascendido a dicho grado por Ricardo Lagos). Su respuesta, bastante fría y escueta, fue la siguiente:

“Estimado Manuel:

“El mail que me acabas de enviar, ofende mi amistad y aprecio hacia ti y te agradecería no me enviares basuras como esta.

“Atte.,

“EA”

Ante tan insólita respuesta, Manuel contestó lo siguiente, lo que también comparto en un cien por ciento:

“Conforme; sólo espero que recuerdes los tiempos en que te jactabas de "haber matado tu primer huevón a los 21 años". Si no te acuerdas, yo sí, y lo comentabas en 1980, cuando vestías tu uniforme de combate, tu piocha de comando y boina negra, recordando los tiempos posteriores al 11 de Septiembre de 1973. La misma "basura" que cobardes de hoy desconocen en un General en retiro al cual lo tildan de delincuente y apoyan a jueces prevaricadores, corruptos, vengativos, malignos, ateos y marxistas.

“Y esta "basura" que te envié no fue para molestarte, sino para que como General de Ejército activo, veas lo que miles de personas están pensando de las palabras del CJE y del Ministro de Defensa, que por si no lo sabes, fue mirista y arrancó de Chile jabonado de la manos de la DINA, institución que mandó mi padre y de la cual siento el mayor de los orgullos, tanto por la limpieza que hicieron de la verdadera BASURA como por la hombría y valor que tienen hombres como él y el General Eduardo Iturriaga en el día de hoy abandonados a su suerte por hombres como tú, el CJE y la mayor parte del cuerpo de generales que nuestro Ejército no se merece.

“Dios mediante aparezcan otros Pinochet, Merino, Leigh y Mendoza que nos salven de la BASURA que nos mal gobierna y condena.

“A mucha honra, POR CHILE.

“Manuel Contreras Valdebenito”

 

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jueves, junio 07, 2007

¡Hijos de puta!

Soy de los que creen firmemente que las autoridades deben respetarse, por malas que sean. Creo también, que la libertad de expresión debe ser usada responsablemente, nunca para mentir ni para denostar ni insultar a nadie.
¿Cuál es el límite? Difícil pregunta. Sobretodo cuando llevo años despotricando contra el concepto de "justicia popular" que nos ha impuesto la Concertación. Cuendo llevo años quejándome por el abuso que cometen medios como TVN, Canal 13, Chilevisión o La Nación, los que lisa y llanamente han crucificado a personas honorables y han tergiversado la historia mintiendo con tal descaro, que muchos, de tanto repetirse los infundios han llegado a creerlos.
Pero una carta que me llegó hace poco rato por correo electrónico me ha producido un enfurecimiento tal, que he pasado por sobre mis convicciones y he titulado este post como ustedes han leído.


Sí -y me van a perdonar la expresión-, pero hay que ser muy hijos de puta para haber dictado una resolución como la que dictaron sus Señorías Ilustrísimas de Talca y que se narra en la carta que publico al final de esa nota.
Hay que ser muy hijos de puta para haber jurado algún día -al recibir el título de Abogado- ante la mismísima Corte Suprema que se desempeñarían leal y honradamente en su profesión -en nombre de Dios y con la mano derecha sobre los Sagrados Evangelios-, y pasarse olímpicamente ese juramento por buena parte al aplicar la ley en forma torcida y no de acuerdo a su letra y espíritu.
Hay que ser muy hijos de puta para fallar, no en virtud de un justo y severo concepto de justicia, sino por un poco recto interés de congraciarse con un Gobierno y Legisladores que toman en cuenta precisamente dichos fallos a la hora de resolver sobre ascensos y nombramientos.
Actualmente en Chile tenemos a varios centenares de ciudadanos que están siendo o serán procesados o están condenados por delitos que no cometieron, por delitos inexistentes, por delitos prescritos o amnistiados, o por figuras que en Chile no son delito, o que no lo eran cuando ocurrieron los hechos. Y muchos de ellos dificultosamente dejarán sus lugares de reclusión con vida.
Lo más penoso, es que quienes algún día tuvieron la facultad constitucional -garantes de la institucionalidad- para poner atajo a esta situación no lo hicieron. Hoy siguen teniendo las armas. Y si bien ya no tienen la atribución legal para usarlas en esta coyuntura, por lo menos tienen la razón y la autoridad moral de su parte para hacerlo. Háganlo pues, por sus camaradas de armas, por quienes algún día fueron sus formadores y superiores y que están siendo injustamente perseguidos por prevaricadores de cuarta categoría. Por una tropa de hijos de puta.

¿Se hará justicia…?
"Mi nombre es Primitivo José Castro Campos, Cédula de Identidad Nº 6.397.367-K, tengo 55 años, he vivido siempre en Talca. Les quiero contar una historia de ayer y de hoy.
"Ayer:
"Al 22 de Junio de 1974, tenia el grado de Cabo 2º de Carabineros, y a las 21:30 horas de ese día, me encontraba de uniforme en servicio en la vía pública, en calle 1 Sur esquina 11 Oriente de Talca, en una caseta que allí había, junto al Carabinero-alumno Eleazar San Martín Mella; en esa situación vi a una persona que venía por 1 Sur al Oriente, caminando por la vereda pero pegado a los locales, con un bolso, de esos que se llamaban “olímpicos” en esa época; me llamó la atención, y cuando lo observé a una media cuadra de distancia y él se percató de ese hecho, entró a una panadería, desde la que salió minutos después. Le ordené entonces a San Martín que lo trajera para un control, atendiendo su actitud y las condiciones de ese tiempo. El hombre se resistió inicialmente a venir a la caseta, pero lo hizo, dejando el bolso en el suelo. Allí San Martín inició el cacheo, y cuando lo revisaba en la cintura, me gritó que tenia allí un arma; en ese momento la persona lo golpeó en la cabeza desmayándolo, quedando éste con una lesión en la cabeza. Se abalanzo sobre mí, iniciándose una lucha cuerpo a cuerpo donde él quería apoderarse del fusil que yo portaba. Logré en la refriega botar el cargador del Sig, mientras le gritaba a San Martín que pidiera ayuda por radio; como era más alto y fuerte que yo, logró escapar con el fusil. Inicié la persecución y logré alcanzarlo en menos de una cuadra; giró, y equivocadamente pasó bala en el fusil, botando el proyectil de la recamara, por lo que percutó en vacío, se llevó la mano a la cintura en búsqueda de su arma y yo antes le disparé cayendo herido en el pecho, pereciendo allí minutos después. Llegaron mis superiores al lugar, los que efectuaron el procedimiento. Se revisó el bolso, el que bajo varios panes tenía 12 cartuchos de dinamita exudada. La persona fallecida, del que por respeto sólo daré las iniciales C.F.H., resultó ser de la zona de Los Ángeles. Su cuerpo, junto al arma que portaba, el bolso y su contenido, a la 3º Comisaría, procediéndose luego del trámite de rigor a su entierro en el Cementerio de Talca.
"La Institución puso los antecedentes en conociendo de la Fiscalía de Carabineros de Talca, dependiente del Tercer Juzgado Militar de Concepción, por ser yo Carabinero y el hecho un acto del servicio, donde se siguió la Causa Rol 039-74. Presté declaraciones, y el 24 de Diciembre de 1974, se dictó sobreseimiento definitivo, lo que se notificó con fecha 27 de ese mes y año, quedando firme y ejecutoriado.
"Luego de esa resolución, la Institución me felicitó por mi actuación en el procedimiento policial señalado, lo que se incorporó a mi hoja de vida.
"En los años siguientes continúe en Carabineros, ascendí, trabajé en el área de la Policía Forestal, hasta jubilar, hace pocos años con el grado de Suboficial."
Hoy:
"En el año 2004, 30 años después, se inició una causa por querella de los hijos del fallecido, con el patrocinio del abogado Sr. Celedón, basándose en que el informe de la Corporación de Reparación y Reconciliación dijo que había sido una víctima de la violencia política. De alguna manera, salió mi nombre, y fui citado ante el Juez Sr. Bernales, al que le conté lo mismo que relaté antes, pues no tengo nada que ocultar. Estuve detenido unos días al ser procesado, se me designó un abogado de turno, el Sr. Mauricio Oviedo, el que no asumió por razones de conciencia a raíz del tema de la causa, según dijo. Eso me obligó a tomar un Abogado, y recurrí al Sr. Morrison, el que sólo luego de convencerse de mi situación, asumió y me representó. Más adelante, la causa la tomó la Ministro Sra. Venegas, a quien le relaté lo mismo, y lo mantuve en los interrogatorios, careos y reconstitución de escena.
"El tribunal obtuvo las copias certificadas del sobreseimiento definitivo dictado treinta años antes. Ello después de las dificultades para obtener esa información, por el tiempo transcurrido y la poca colaboración de las instituciones. Y con fecha 22 de Noviembre de 2006, la Sra. Ministro resolvió absolverme por “haber recaído en esos mismos hechos sentencia firme, a través de un sobreseimiento que tiene fuerza de sentencia absolutoria y además por encontrarse extinguida la responsabilidad penal por prescripción de la acción penal.”
"Sin embargo, la Corte de Apelaciones de Talca, por resolución de 30 de Abril 2007, firmada por los Ministros Srs. Biel y Meins y el Abogado Integrante Sr. Sanchez, procedió a dejar sin efecto ese fallo, yendo contra lo resuelto por la Sra. Ministro y lo recomendado por el Fiscal de la Corte Sr. Lorca, y me condenó como autor de homicidio a cinco años y un día, sin beneficio alguno, fundando el fallo en que se trataría de un delito de lesa humanidad, imprescriptible, que los tratados en materia de derechos humanos así lo indican y que no hay certeza de sean efectivos los certificados de la causa seguida el año 1974, porque no se cuenta con la causa. He planteado un recurso de casación en el fondo para ante la Corte Suprema, pero se me ha dicho que a raíz de lo resuelto por esa Corte en Septiembre pasado, en el caso Almonacid, mis posibilidades son nulas, así ya me estoy preparando para cumplir mi condena.
"Conclusión:
"1.- Los hechos que relaté corresponden a una situación netamente policial, yo no pertenecía ni pertenecí a órganos de seguridad, no sabia quien era la persona con la que me enfrenté, sus ideas, lo que portaba, etc. Actúe en cumplimiento de mi deber.
"2.- Se me aplica por la Corte tratados internacionales que no están ratificados por Chile, (la Corte así lo reconoce en su fallo) y que por ello no son aplicables ni están vigentes en nuestro país, como lo dice la misma Constitución.
"3.- Que esta causa tiene un fin económico, demandar al Fisco por mi acto."
Primitivo José Castro Campos
Suboficial (R) de Carabineros
Talca, 31 Mayo de 2007

 

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Insólito: concesionaria tendrá que indemnizar a víctima de apedreo

Según informó la prensa de hoy, el Noveno Juzgado Civil de Santiago ordenó a la Autopista del Sol pagar $125.000.000 a la familia de una mujer que resultó lesionada luego que su vehículo fuera apedreado por un vándalo desde una pasarela a la salida de San Antonio. El fallo determinó que la Concesionaria había cometido los delitos de daño moral y daño emergente contra la mujer por no mantener debidamente cercada la pasarela, exigencia que no está en el contrato de concesión (como tampoco la vigilancia de los peatones que circulan en las inmediaciones del camino).

El fallo es tan ridículo como si se hubiese condenado a la Municipalidad de Santiago porque un transeúnte fue cartereado en el Paseo Ahumada.
El hecho cierto, es que la seguridad de los espacios públicos está en manos de Carabineros de Chile, y no de las concesionarias de carreteras. Y el responsable de los daños que sufrió la señora es el jovencito que arrojó la piedra, y no la empresa a cargo del camino. Y quienes llevan décadas enseñando a niños y jóvenes que las frustraciones se arreglan a piedrazo limpio, y que los culpables de su desgracia son los ricos y no su propia flojera, son los socialistas -hoy en el gobierno-, y no la empresa privada.
No me imagino que la justicia chilena, tan servil al gobierno, condene en una situación similar a la Dirección de Vialidad, si un automovilista resulta herido por una pedrada arrojada por un delincuente en un camino dependiente de dicho organismo.
El asunto es que acá había que tomar una decisión de alto impacto publicitario: condenar al rico, al empresario. Total, para eso tienen plata. ¡Que paguen nomás! Y de paso, los jueces aprovecharon de anotarse un porotito frente al gobierno y a la opinión pública, ante quienes están casi tan desprestigiados como los partidos políticos o los parlamentarios. Por algo será.

 

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domingo, junio 03, 2007

¡Diez gatos!

Me llegó por correo electrónico una reflexión del Señor Raúl Munizaga Neumann en que se comenta algunos alcances de la contra-funa llevada a cabo por algunos miembros del MDS (Movimiento 10 de Septiembre) como respuesta a la funa que se realizó contra el Señor Reveco el pasado día 31 de Mayo en la Casa Central de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

En ellas, se narra los hechos y se saca algunas conclusiones. A mi juicio, lo más grave fue la actitud servil y cobarde del Oficial de Carabineros a cargo del piquete que supuestamente debía velar por la integridad física y por el buen nombre de ciudadanos inocentes. Nada de eso ocurrió. Los policías uniformados, de acuerdo al relato del Señor Munizaga, más parecían guardias privados contratados por los funeros para que los defendieran.

Otro hecho preocupante es la casi nula capacidad de convocatoria que tenemos quienes defendemos la causa de nuestros prisioneros de guerra: ¡Diez gatos!

Esto se debe a la inquietante falta de consecuencia y de compromiso de quienes estamos de “este lado” de la vereda política. El Señor Munizaga bien debe saber que en el MDS se han escrito decenas de páginas, se ha gastado tiempo valiosísimo, debatiendo quién podría ser el mejor representante de “nuestro sector” para postular a las elecciones presidenciales de 2009. Ello no tiene nada de malo en sí, salvo por los candidatos propuestos. ¡Si hasta Sebastián Piñera se baraja como uno de los posibles! Longueira, Van Rysselberghe, Lily Pérez, etc. son otros nombres que han salido al tapete. Es que sencillamente no se puede ni se debe apoyarlos.

Pertenecen a partidos políticos que no han movido ni moverán un dedo por terminar con la vendetta socialista-judicial en contra de nuestros uniformados. Tampoco han hecho ni harán nada por terminar con actitudes y conductas cobardes y apartadas de la ley que han mostrado policías y jueces. No han hecho ni harán nada por terminar con el escandaloso lavado de cerebros que se hace con nuestros jóvenes, tanto en el sistema educativo como por medios publicitarios y de prensa. Y son absolutamente complacientes con la izquierda; están aún frescas en nuestra memoria las negociaciones que ambos partidos –la UDI y RN- sostuvieron con el partido comunista para darles cabida a la fuerza en el Poder Legislativo. Y no van a cambiar su actitud mientras sepan que cuentan con la mayoría de nosotros como votantes cautivos. ¿Para qué, si ya cuentan con los votos?

Se sorprenderá el Señor Munizaga si sabe que entre los valientes diez gatos había quienes pactaron con el enemigo para satisfacer un capricho personal. Sí, tal como lo leen, nada más y nada menos que con el Ministro Ricardo Lagos Weber, y para amedrentar, destruir y asustar como un pollito a uno de los nuestros, cosa que aparentemente lograron. Se sorprenderá el Señor Munizaga si sabe que entre los valientes diez gatos hay quienes conspiran con miembros de la UDI que son abiertamente contrarios a la causa de nuestros militares perseguidos: “no aporta votos”, es una frase que he escuchado más de alguna vez. Y de la misma persona que ha manifestado en alguna oportunidad que “no hablen más de Pinochet, si el viejo ladrón ya está muerto”.


No se sorprenda el Señor Munizaga que las cosas estén como están. Cuando la escasez de neuronas –o su mal funcionamiento- afecta a los más cercanos, no podemos pedir milagros. Y si esa falla neuronal se manifiesta en un apoyo abierto y decidido a quienes de seguro han hecho sociedad con el mismísimo Satanás, no nos sorprendamos entonces que los políticos de “nuestro sector” no muevan un dedo para que se haga justicia con nuestros perseguidos, sencillamente para que se aplique la ley vigente. Como ya cuentan con nuestro apoyo seguro, ciertamente seguirán usando la Hora de Incidentes y la alta tribuna de que disponen para quejarse porque a la Señora Yolita no le repartieron pollos. Total, ni los funados ni los encarcelados son ellos. Vayan a tocarles a Novoa, a Fernández, a Bombal… ahí sí que hacen el escándalo del siglo.

¿Y nosotros? Bien gracias, en la casita, con calefacción, un rico trago, un buen asado. Total, la UDI y RN nos defienden, los militares ya nos devolvieron la tranquilidad y siempre habrá diez gatos para que salgan a la calle a dar la cara. Aunque después lleguen a la casa y se saquen la careta.

 

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