Adiós Fuerzas Armadas


Los “nunca mases” de Cheyre, las ya recurrentes claudicaciones de
Sigo creyendo que las decisiones que debe tomar el Alto Mando de cualquiera de las ramas de
Es así, que desoyendo esos criterios, el Ejército está convertido hoy por hoy en una institución que haría morir de un infarto a Domingo Santa María, Emilio Körner, Hans Elder von Kiesling, Jorge Boonen, y tantos otros que forjaron lo que siempre fue
Derrota que se refleja en una serie de hechos que han ido minando desde la moral de sus integrantes hasta la propia esencia de una organización militar: la verticalidad y el mando.
Ejemplos ventilados por la prensa son los de políticos inmiscuyéndose en la formación de cadetes –recordemos la descarada Intervención de Girardi y la expulsión de un Subalférez-; el caso Antuco y todo el show armado –incluyendo una sacada de calzoncillos- para exculpar a Lagos, Bachelet y Cheyre; el apoyo velado dado por el CJE a las agrupaciones de derechos humanos, que se contrapone con el abandono en que se tiene a los retirados perseguidos. Para qué hablar de la reciente exhibición pornográfica de una Teniente y su novio, un Capitán, y posteriormente, y siguiendo el ejemplo, tres Soldados Conscriptos en poses lesbiánicas… ninguna sanción. El Capitán salió de la iglesia de uniforme y bajo un arco de espadas felizmente casado con la degenerada de marras; las Conscriptos siguen haciendo su vida normal, pese a haber profanado el uniforme y su unidad militar.
Bien recordado es el caso del entonces Comandante en Jefe de
Tampoco lo hacen mal los Carabineros, que desde las disculpas públicas dadas por el General Cienfuegos a la terrorista Gladys Marín cuando se embargó la sede del Partido Comunista hasta el reciente encarcelamiento de un Cabo que disparó a un delincuente cumpliendo con su deber, han debido soportar incluso las ofensas de un periodista mal nacido y de izquierda que además es Jefe de Prensa de un canal de televisión opositor y más encima avalado por la propia Presidente de
Y sin ninguna excepción, los Altos mandos han agachado la cabeza. Cuidando el cargo, el sueldo y los trienios –lo digo con todas sus letras.
Porque cuando el mando de una institución acepta una afrenta de tal naturaleza como la que se narra a continuación, es muy poco lo que se puede esperar para el futuro. Al paso que vamos, creo sinceramente que sería mejor transformar a Chile en una especie de protectorado del socialismo dominante, cuyo orden lo resguardaren cascos azules. Nos ahorraríamos la friolera de recursos que históricamente se han gastado en defensa y que han permitido en la práctica que nuestra Patria llegara a ser una gran Nación.
Comunicado del Almirante Gleiser:
Estimados:
Quiero reseñar a ustedes situación vivida por mí hace algunos días:
1.- Citación, bajo orden de arresto por desacato, por parte de un Inspector de Investigaciones de
2.- Efectuados los arreglos para el viaje, me presenté a las 09:00 horas en
3.- La caravana de vehículos ingresó al molo a través de una cortina de periodistas. En el portalón descendió
4.- A este Almirante y los cuatro oficiales superiores se nos hizo esperar en el vehículo a pleno sol por 3 horas. En ese lapso no se presentó ni un solo oficial o gente de mar a ofrecernos un vaso de agua o a preguntarnos si es que teníamos alguna necesidad. Estoy cierto, que a través del Señor Director de Sanidad de
5.- Aproximadamente a las 12.30 horas se nos ordenó subir a bordo... de un buque fantasma (!!!): en el portalón solo estaba el cabo de guardia. Le pregunté por el Comandante y por el Segundo y tartamudeando me informó que no sabía donde se encontraban (!!!). Se nos condujo a la cámara de oficiales y al descender la escala, medio escondido en la puerta del smoking, se encontraba el Sr. Comandante.
6.- En la cámara estaba constituida
7.- Aproximadamente se nos liberó a las 15.30 horas. Sin más explicación.
8.- He creído necesario poner en su conocimiento los hechos sin mas comentarios. Pero, se han atropellado las más rancias tradiciones y reglamentos de
Atentamente saludo a ustedes
Kenneth Gleiser Joo.
Almirante
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