viernes, agosto 01, 2008

Lealtades mal entendidas


Las personas que me conocen saben perfectamente que no soy partidario de los partidos políticos –pese a haber militado en dos- ni del voto popular como método para generar autoridades: ambos son inmorales e ineficientes, pues privilegian la “verdad estadística” por sobre la Ley de Dios, el derecho natural y el bien común y la opinión de la masa ignorante por sobre la sabiduría de los capaces.

Entiendo perfectamente, eso sí, que a algunos les agrade la democracia partidista, traten de hacer el bien desde algún partido político y sean leales a sus principios y postulados, en la medida que éstos representan sus valores.

Lo que me cuesta entender es que haya personas que hagan gárgaras con el asuntito de la fidelidad a la Ley de Dios o que se ufanen de mantener principios fuertes e incorruptibles e insistan, con una pertinacia enfermiza, en apoyar a candidatos o proyectos que de conservadores o tradicionales no les queda ya ni siquiera el nombre.

Realmente me cuesta entenderlo.

Revisando la prensa de hoy, me encontré con la esta noticia.

¡La Alcaldesa de Viña, Virginia Reginato, siguiendo los pasos del actual Alcalde de Estación Central y candidato por la Comuna de La Florida, dispuesta a entregar la “píldora del día después” si el Concejo Municipal así lo estima adecuado! ¡Más encima, esperando una solución “jurídica” para un tema eminentemente ético ya zanjado por los laboratorios que producen y comercializan la droga y sentenciado por las autoridades religiosas!
Díganme, ¿y si el Concejo decide autorizar el funcionamiento de un barrio rojo? Recordemos que en alguna oportunidad la idea ya fue propuesta por la Alcaldesa de Viña, cosa que afortunadamente no prosperó.

Siguiendo esa lógica, una mayoría popular y circunstancial podría determinar que el asesinato y la violación no sean delito, y por lo tanto, conductas no punibles. O un eventual plano regulador, determinar que en las áreas urbanas no pueden funcionar Iglesias.

Pese a todo, ahí tenemos a una masa idiotizada de militantes poniendo a la autoridad edilicia por sobre Dios y por sobre los intereses de Chile… ¡El partido primero! En buen Castellano, el propio bolsillo, los propios intereses. ¡Sí, los mismos que en la calle y en las tribunas del Congreso han llegado incluso a los golpes y que han vomitado toneladas de tinta escribiendo a los medios para defender “la vida del que está por nacer” ahora defienden a quien no pondrá objeción a la ejecución de abortos químicos “si el Concejo así lo decide”!

Que Dios se apiade de ellos.

 

2 comentarios

2 Comentarios:

At 6 de agosto de 2008, 09:56:00 CLT, Blogger Al pan pan, vino vino dijo...

¿Qué más solución jurídica quieren que la decisión del TC? Fue claro en decir que la píldora en sí es contraria a nuestro ordenamiento legal.
Saludos.
Álvaro P.

 
At 30 de agosto de 2008, 18:30:00 CLT, Blogger |Sebas Manrox©| dijo...

Pero aun asi, no son capaces de sacarlas de las farmacias...

 

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